El origen de las runas vikingas – Parte II

por admin en 31/08/2012
Sanación,Videncia

 

 

Thor es el dios del trueno. Era alto y fuerte y su cabello rojo, cuando se encolerizaba saltaban chispas como rayos de su barba. Thor era muy popular era el dios del hombre ordinario y considerado un dios benevolente.

Forseti era hijo de Balder y de Nanna, diosa de la pureza. Se le consideraba el dios más amable y sabio de todos. Era árbitro y legislador, sus decisiones eran tan sumamente sensatas que todos quedaban contentos con sus conclusiones.

Heimdall era el guardián de los dioses. Poseía unos sentidos tan desarrollados que incluso podía escuchar crecer la hierba en los pastos y la lana en el lomo de las ovejas. Su vista alcanzaba kilómetros tanto de día como de noche. Era el guardian de los dioses.

Las Nornas eran tres hermanas, URD, VERDANDI y SKULD, eran respectivamente la personificación del pasado, el presente y el futuro. Juntas tejían la red del destino de cuyas cuerdas nadie podía escapar.

Loki era embustero y engañoso, en algunas ocasiones ayudaba a los dioses y en otras les confundía. Era morfocambiante, tomando la forma de tábano o pulga para fastidiar. Le gustaba avergonzar a los dioses recordándoles sus actos innobles.

Hel gobierna el tenebroso mundo de los muertos donde moraban extrañas bestias. Es hija de loki y su cara era mitad humana y la otra mitad oscurecida por una sombra. Hel no era una diosa maléfica.

El origen de las Runas

Odín se colgó de las ramas del Árbol Sagrado, sufrió durante nueve días y nueve noches, hiriéndose a sí mismo con su lanza. En la agonía y el tormento contemplaba las profundidades insondables de la laguna oscura. Finalmente con gran esfuerzo se alzó, su mano estaba fría de las aguas heladas.

Dio un grito de triunfo pues había alcanzado el conocimiento de las RUNAS SAGRADAS, su magia y su poder. Las grabó en su lanza y al utilizarlas para bien ganó en bienestar y saber.

Escribe un Comentario

Artículo anterior:

Siguiente artículo: