El oráculo interior de las velas – Parte II

por admin en 27/01/2013
Videncia

VELA2

5. En el momento en que ya se sienta en el interior de la llama el oficiante respirará profundamente y cerrará los ojos, manteniendo la visión, en este caso en el interior del fuego que ha estado viendo. Acto seguido dejará que la sensación de ser fuego y ver fuego en su mente le invada, para esto basta con dejarse llevar -recordemos que las manos permanecen cerca de la llama.

6. Manteniendo la llama en la mente y la sensación en el fuego, el consultante preguntará interiormente o en voz alta sobre aquello que desea saber. A este respecto debemos entender que el oráculo no nos servirá para jugar a preguntas y respuestas de forma continuada, sino para darnos una visión de conjunto en la que podamos hallar una respuesta concreta a algo muy concreto, por ello la pregunta debe ser genérica.

7. Tras efectuar la pregunta nos concentraremos en la imagen de la llama ardiendo en nuestra mente. Si por cualquier motivo ésta desapareciera o fuera a desvanecerse, abriremos suavemente los ojos y volveremos a mirar la llama de la vela, a no ser que su desaparición sea para que la mente nos muestre una imagen alusiva a lo que hemos preguntado.

8. En el momento que aparezca una imagen no debemos apegarnos a ella. Debemos ser conscientes de ser fuego y no seres humanos, para poder apreciar y sentir las visiones o imágenes de una forma objetiva, por ello también es muy importante que no nos recreemos ni identifiquemos en lo que vemos, sino que simplemente lo observemos sin más.

9. Al acabar la imagen, debemos desconectarnos de una manera sosegada, sin entrar en la realización de nuevas preguntas. Para esta desconexión respiraremos profundamente y percibiremos cómo el fuego que está en nuestro interior latiendo en el plexo solar, poco a poco se expande hacia nuestros brazos y desde ellos hasta las manos y de ahí a la punta de los dedos, para volver lentamente al interior de la vela. De la misma forma, nuestra mente deberá quedar en blanco y centrarse sólo en la acción comentada.

Tras este paso abriremos los ojos, respiraremos profundamente un par de veces, separaremos las manos de la vela y sin movernos demasiado reflexionaremos sobre la visión obtenida. Seguidamente daremos por concluida la sesión de contacto y tras la oportuna reflexión apagaremos la vela.

 

 

Escribe un Comentario

Artículo anterior:

Siguiente artículo: