¿Cómo leer la mano en quiromancia? – Parte I

por admin en 28/11/2012
Videncia

La mano es un reflejo de todo nuestro ser, no sólo físico sino también psíquico. Y, dentro de sus líneas genéticas, en ella se halla reflejado no sólo nuestro yo y nuestro pasado, sino también la proyección de nuestro futuro. Es por eso que la lectura de la mano es un asunto  serio, que no puede ser tomado a la ligera.

Leer la mano a una persona de setenta años, por ejemplo, puede parecer que no es asunto comprometido, puesto que la mayor parte de la vida se halla ya a sus espaldas; leer la mano de un joven de veinte, en cambio, sí tiene trascendencia, puesto que la mayor parte de su futuro se abre aún ante el. Hemos de estar atentos.

Una correcta lectura de la mano empieza siempre, primero, por delimitar las características, tanto físicas como psíquicas, del individuo: su estado físico (no hemos de olvidar que la mano refleja también el estado del resto del cuerpo), su carácter, sus virtudes y sus defectos. Evidentemente, hay que examinar las dos manos, pues no todos los rasgos son idénticos en ellas, y sus diferencias son tan reveladoras como sus similitudes. No hay que olvidar lo que se dijo anteriormente acerca de las distintas características de las manos, y tampoco de preguntarle al sujeto si es diestro o zurdo.

Este primer examen nos será proporcionado por los significados de los rasgos generales, la forma de la mano, los dedos, las características de la palma y los montes.

Cuando se sabe todo eso, los demás rasgos de la mano nos indicaran sus proyecciones de futuro.

 

 

 

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